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Simbiosis entre Industria y Retail

La industria fabrica, el retail vende - esta es la división de tareas habitual que conocemos tradicionalmente. Hoy en día, sin embargo, la transformación digital empieza a desdibujar esta separación clásica de roles.

La transformación digital no es un proyecto único que en un momento determinado se termina. Se trata de un proceso dinámico y continuado, que en el retail afecta tanto al sector B2C como B2B. Aquí la digitalización avanza de forma imparable ofreciendo canales de distribución modernos con plataformas de e-commerce, infraestructuras omnichannel y una creciente personalización de productos. Teniendo en cuenta esta circunstancia, surge la necesidad de repensar de forma crítica los procesos clásicos de producción y distribución y de flexibilizar las estructuras y los flujos de trabajo para poder adaptarlos rápidamente a las nuevas tendencias y desarrollos.

El retail, gracias a su dinámica y rapidez de transformación marca la velocidad frente a la industria, aumentando la presión sobre los fabricantes para que aceleren la digitalización de sus procesos de producción y los gestionen de forma más flexible y eficiente. Gracias a su interconectividad la industria y el retail han iniciado una "relación simbiótica". Dicho de una forma positiva, resultan unas oportunidades increíbles para abrir ambas áreas de negocio, en la que los retailer abarcan funciones de fabricantes y los fabricantes asumen un papel de retailer.

¿Qué significa esto en la práctica? ¿Qué oportunidades concretas se extraen de esta situación tanto para los fabricantes como para los retailer? Este cambio de paradigma genera potenciales en tres áreas fundamentales: en primer lugar, la enorme aceleración del tiempo de comercialización debida a la digitalización de los procesos de producción, en segundo lugar la personalización automatizada asociada a una individualización de productos y series de producción y en tercer lugar la intensificación en la transferencia de conocimientos.

Los fabricantes se convierten en retailer y viceversa.

Especialmente en el sector de los bienes de consumo, muchos fabricantes ya no se limitan a su papel de productor. La alta disponibilidad de las plataformas e-commerce interconectadas con las plantas de producción hacen posible establecer nuevos modelos de ingresos. En el retail, por ejemplo, caben mencionar empresas como Deichmann, Hugo Boss, LVMH, Gucci, Tom Tailor, Geox, Richemont, Medion o Nespresso, que han reconocido el valor económico de la interconexión entre producción y e-commerce.

Al integrar el diseño de productos y la distribución, estas empresas pueden acceder a toda la cadena de valor. En última instancia, la digitalización de extremo a extremo y la vinculación directa entre producción y e-commerce es el paso lógico resultante de los grandes cambios que observamos en el comportamiento del consumidor. Los consumidores se comunican e informan cada vez más a través de canales digitales: se inspiran en las redes sociales, investigan a través de los motores de búsqueda y su opinión se basa en los test de productos, entradas de blog o recomendaciones.

La evolución digital nos ayuda a estar más cerca del cliente.

Un aspecto de la evolución digital que cobra cada vez más importancia y cada vez más determinante para lograr el éxito, es la proximidad que hoy se consigue con el consumidor o usuario. Gracias al e-commerce y al omnichannel los fabricantes, retailer y clientes finales están cada vez más próximos entre sí. Tienen la posibilidad de interactuar e influir en los desarrollos de forma recíproca, cuando, por ejemplo, un consumidor comparte recomendaciones sobre cómo mejorar un producto o para la ampliación de la línea de productos, y la empresa lo incluye inmediatamente en el proceso de planificación y producción. Los fabricantes se dirigen a los consumidores potenciales y los involucran en el diseño del producto. Las innovaciones en el manejo y la usabilidad se pueden implantar con tanta rapidez que se pueden crear nuevos artículos o soluciones en función de la demanda real. Todo esto es posible si se sigue impulsando la digitalización y la conectividad entre industria y retail de manera consecuente y generalizada, tanto en el entorno B2C como B2B.

Aceleración digital para reducir el tiempo de comercialización.

El mundo digital cambia a una velocidad vertiginosa. Los ciclos de innovación cada vez son más cortos, las tecnologías están disponibles a un ritmo mucho más rápido y los mercados son cada vez más dinámicos. En la industria 4.0 hay muchas iniciativas que quieren mantener el ritmo de esta evolución. Según el reciente estudio multicliente "Industria 4.0" de Experton Group, los responsables de la toma de decisiones en el campo de la fabricación industrial creen que la transformación digital de la producción posibilitará, entre otras cosas, una reacción a los cambios del mercado y un tiempo de comercialización más rápidos. Resumiendo: más velocidad mediante procesos acelerados. Si consideramos la infraestructura omnichannel de una empresa como su interfaz con el mercado, esa infraestructura puede desempeñar un papel importante a la hora de reconocer los cambios dinámicos del mercado y transmitir esos impulsos directamente a las líneas de producción a través de la red digital. Los cambios en el comportamiento de los consumidores, el aumento o la disminución de la demanda de productos, las nuevas tendencias, los niveles de precios y la competencia pueden desencadenar una rápida necesidad de actuación de las empresas. Una cadena de proceso digital de extremo a extremo, desde la plataforma omnichannel hasta la fábrica inteligente, crea una enorme flexibilidad y proporciona a las empresas una gran dinámica y, por ende, ventajas competitivas frente a otros agentes del mercado.

Las cadenas de procesos digitales extremo a extremo impulsan enormemente la flexibilidad.

La puesta a disposición rápida de informaciones y datos a través de todos los canales, tal y como sucede en el enfoque omnichannel, es relevante para ambos mercados de consumo, es decir, para el sector B2C y B2B. En ambos casos, los grupos objetivo esperan promesas de marca y procesos uniformes y una publicidad lo más individualizada posible. La conectividad digital representa en este sentido la base para esta "experiencia perfecta"

Vender productos "a la carta" y producir a medida

El consumidor de hoy en día quiere una experiencia de compra y de servicio al cliente sin barreras a través de todos los canales. Quieren poder comprar directamente con su smartphone y tableta, en su PC o en tiendas físicas, y encontrar en todas las partes los mismos procesos e información de producto. Además, quiere que la experiencia sea lo más personal posible y las ofertas a medida. El omnichannel-commerce ofrece un enfoque inteligente por el que las empresas centralizan los datos del cliente y los hacen accesibles en todos los puntos de venta, sea en la tienda online o en el sistema de caja de la tienda física.

Un ejemplo: El cliente encuentra en una tienda de moda online varios pantalones y los guarda en su lista de favoritos. Posteriormente en la tienda física compra otro producto y presenta en caja su tarjeta de cliente que es escaneada. A través del sistema de caja, el empleado obtiene información de que el cliente tiene ya pantalones en su selección de favoritos y le hace directamente una oferta para estos productos.

La conectividad digital de los procesos de fabricación con infraestructuras omnichannel combina el potencial de la industria y el retail y eleva la personalización a un nuevo nivel, porque hace posible la producción digital a la carta a través de cadenas de procesos digitales fluidos hasta la configuración personalizada de bienes de consumo. Así, por ejemplo, con su pedido en la tienda online el cliente desencadena directamente el proceso de producción en una fábrica inteligente y pone en marcha un proceso completamente automatizado que termina con la entrega del producto personalizado por dron a la dirección actual del cliente.

En el sector B2B la interconectividad digital permite otras variantes de la personalización: las empresas abren nuevos mercados, dado que con las tecnologías en tiempo real son capaces de gestionar el volumen de producción de una forma mucho más eficiente y flexible. Las plantas que antes sólo producían modelos en grandes cantidades, pueden utilizar la gestión inteligente de recursos digitales para transformarse en fábricas inteligentes y producir pequeñas series que han sido directamente solicitadas a través de una plataforma de e-commerce B2B. El resultado es una producción aún más individual y "personalizada".

Usabilidad y experiencia en procesos para la producción

La aproximación digital de la producción industrial y el retail no sólo se refleja a nivel de los procesos: la conectividad también fomenta la transferencia de conocimientos entre ambos actores. Un ejemplo de ello sería el desarrollo de interfaces de software fáciles de usar para el control de la producción. El know-how de una usabilidad eficaz para una tienda online de alta conversión se puede adaptar fácilmente para el desarrollo de pantallas táctiles en líneas de producción. En este sentido se pueden transferir los criterios de un diseño de usabilidad exitoso en el omnichannel-commerce a la industria 4.0, ya que criterios como el diseño ergonómico, el manejo intuitivo y la eficiencia sirven para ambas áreas de aplicación. Esto se destaca en la norma ISO 9241-11, que define la usabilidad como: La usabilidad es "...la medida en que un producto puede ser utilizado por determinados usuarios, en un determinado contexto, para alcanzar determinados objetivos de manera eficaz, eficiente y satisfactoria".

La interconectividad digital hace posible otras variantes de personalización en el sector B2B

Un área decisiva del que la fabricación industrial puede beneficiarse en su transformación digital es la experiencia adquirida por el sector retail en su propio proceso de transformación omnichannel. La introducción de una solución omnichannel-commerce afecta a toda la cadena de valores de una empresa del retail. La transformación digital de una empresa es normalmente un proceso de cambio radical que transforma totalmente la tecnología como la organización. Los flujos de trabajo deben ser transparentes en todo momento, y tanto responsables como empleados deben involucrarse en su implantación. Se ha demostrado la eficacia de los proyectos de transformación omnichannel que utilizan un enfoque orientado a los procesos con el método de prototipo, agilizan en lo posible la gestión del proyecto y adoptan un enfoque de campus, integrando las divisiones especializadas y TI en una fase temprana. Este método probado de gestión de proyectos de transformación evita largas fases de planificación y documentación, aborda actividades en paralelo, acelera enormemente la implantación y acorta significativamente los tiempos de ejecución de los proyectos. La prioridad máxima es la transición eficiente de los antiguos a los nuevos y ágiles procesos e infraestructuras TI, dado que la transformación omnichannel, es decir, la conversión de prácticamente todos los procesos empresariales es un procedimiento extremadamente delicado para las ventas. Lo mismo es aplicable a la transformación digital de los procesos de producción industriales.